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jueves, 2 de mayo de 2019

37 años

Domingo 2 de mayo, año 1982, 16:02 horas. El primero de los tres torpedos MK-8 disparados desde el submarino nuclear británico HMS Conqueror impacta sobre el Crucero ARA General Belgrano.

El saldo: 323 argentinos asesinados por cuenta y orden de Margaret Thatcher y el imperio colonialista que representaba.

Tomate 117 minutos imprescindibles para recorrer una mirada objetiva sobre una herida abierta en el corazón de todo argentino bien nacido.

Hundan al Belgrano: ofrece un contexto histórico, nacional e internacional sobre el largo conflicto por las Islas Malvinas iniciado en 1764 cuando los franceses las ocuparon ilegalmente, siendo aún nuestro territorio colonia española y que se extiende hasta nuestros días.

Concentrándose específicamente en el conflicto de 1982 toma el hundimiento del Belgrano como el hecho fundamental para impedir cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo de paz por la vía diplomática.

A través de testimonios y documentos de la época nos presenta los intereses que movieron a cada una de las partes involucradas; la solidaridad de unos, las traiciones de otros...


domingo, 2 de abril de 2017

El Imperio de la vergüenza

Por Miguel Núñez
Devuelvan las islas Malvinas. Devuelvan el territorio argentino que usurparon en 1833 expulsando a los pobladores, a los colonos, y a los presos del Río de la Plata. Devuelvan al Gaucho Rivero. Devuelvan las tumbas de los soldados muertos en los mares del Atlántico Sur durante la guerra de 1982.

Devuelvan la noche lluviosa del 27 de junio de 1806, cuando ocuparon y gobernaron Buenos Aires. Devuelvan el millón de pesos, las cinco toneladas de plata, que se llevaron a Inglaterra después del asalto militar. Devuelvan los más de dos millones de dólares de aquellos tiempos, que fueron depositados en el tesoro del Banco de Londres.

Devuelvan a los gauchos, a los negros, y a los indios tehuelches, los indios pampas, que lucharon y ofrendaron sus vidas incondicionalmente en la Reconquista de Buenos Aires.

Devuelvan el Peñón, la Roca, una de las dos míticas columnas de Hércules, la montaña de Tariq, convertida ahora en paraíso fiscal, en base aeronaval de las Fuerzas Armadas de su Graciosa Majestad, en enclave de la OTAN. Devuelvan el infausto Tratado de Utrecht. Devuelvan Gibraltar a los españoles.

Devuelvan Acrotiri y Dhekelia, zona de exclusión militar británica dentro de la República de Chipre. Devuelvan la libertad al arzobispo Makarios III, deportado a Seychelles por luchar por la autodeterminación de su pueblo a fines de los años ’50, tres veces electo presidente, sobreviviente de cuatro intentos de asesinato y un golpe de Estado.

Devuelvan el archipiélago de Chagos, convertido en parte del territorio británico del Océano Índico, luego de la matanza de perros en la hoguera, del bloqueo y la hambruna, y de la expulsión de los ‘Ilois’, sus pobladores nativos por más de 150 años, condenados a morir en el exilio y la miseria.

Devuelvan la isla desde la que las fuerzas armadas de EEUU han lanzado ataques contra objetivos en Irak y Afganistán. La isla convertida en centro clandestino de detención y tortura de sospechosos de terrorismo en Medio Oriente. Donde a pesar de los tratados de desnuclearización del Océano Índico suscritos por la mayoría de los países vecinos, se esconden misiles con ojivas nucleares.

Devuelvan el azúcar manchado con la sangre de los esclavos de las colonias en las islas del Caribe.

Devuelvan la libertad a Nelson Mandela, acusado de terrorista y 27 años preso por luchar por la independencia de Sudáfrica.

Devuelvan el ganado incautado a los aldeanos para impedir que alimentaran a los rebeldes Mau Mau en Kenia.

Devuelvan la vida de los 24 trabajadores desarmados, masacrados en Batang Kali en diciembre de 1948, durante el levantamiento de Malaya, en la región que forma parte de la actual Malasia.

Devuelvan todos los documentos que no debían llegar a los gobiernos surgidos de las luchas por la independencia que pudieran avergonzar al gobierno de Su Majestad.

Devuelvan todos los asentamientos coloniales emplazados a lo largo y a lo ancho de los océanos fuera de las islas británicas desde el comienzo de los tiempos.

Devuelvan la mañana del 3 de octubre de 1952 a la isla Trimouille. Devuelvan la mañana del 15 de mayo de 1957 a la Isla Malden y al atolón de Kirimati. Y la mañana del 19 de junio, y la mañana del 8 de noviembre de ese mismo año. Devuelvan la mañana del 24 de agosto de 1968 al atolón de Fangataufa en la Polinesia.

Devuelvan todas las mañanas de seres humanos y naturaleza muerta en los campos de prueba de sus armas nucleares.

Devuelvan el respeto a las leyes de la guerra desde las Conferencias de la Haya de 1899 y 1907 hasta el día de hoy.

Devuelvan a los prisioneros asesinados en ejecuciones sumarias. Devuelvan a los prisioneros y combatientes torturados en los interrogatorios. Devuelvan a los civiles no combatientes abusados. Devuelvan sus propiedades saqueadas.

Devuelvan la escultura sin cabeza de Ilisos, la estatua de Cariatides, que tallara Fidias.

Devuelvan las esculturas de mármol, los frisos historiados del Partenón de Atenas, que Lord Thomas Bruce, el conde de Elginy, embajador de Gran Bretaña en el Imperio Otomano, se llevó para decorar su mansión escocesa.

Devuelvan las figuras monumentales del Templo de Artemisa a Éfeso. Devuelvan las piezas y colecciones del arte griego y egipcio que se exhiben en el British Museum.

Devuelvan la mayor colección de antigüedades de Sumeria, Babilonia y Asiria. Devuelvan las urnas y estatuas antiquísimas, los libros más raros del mundo, los miles de Coranes antiguos, incluido el ejemplar más viejo que se conocía, las tablillas cuneiformes de 5000 años de antigüedad, de los tiempos del rey Nabucodonosor, la primera forma de lenguaje escrito.

Devuelvan los museos y bibliotecas saqueadas en abril de 2003 en Bagdad, mientras sus soldados protegían celosamente las refinerías de gas y petróleo.

Devuelvan 10.000 años de historia que se hicieron humo en el genocidio cultural más grande que recuerde la historia, desde la invasión mongol de 1258, que los iraquíes llamaron la anterior "invasión bárbara".

Devuelvan todo el patrimonio cultural que expoliaron en sus campañas militares y de expansión colonial a los lugares a los que pertenecen.

Devuelvan a la humanidad de la oscura noche del colonialismo, la forma de dominación más cruel que jamás haya existido en la historia del planeta. Sólo 22 países en todo el mundo nunca sufrieron algún tipo de incursión militar por parte del Reino Unido: Andorra, Bielorrusia, Bolivia, Burundi, República Centroafricana, Chad, Congo, Guatemala, Costa de Marfil, Kirguistán, Liechtenstein, Luxemburgo, Mali, Islas Marshall, Mónaco, Mongolia, Paraguay, Santo Tomé y Príncipe, Suecia, Tayikistán, Uzbekistán, y el Vaticano.

Devuelvan a la humanidad su libertad. Nueve de cada diez países sufrieron algún tipo de incursión militar por parte de Gran Bretaña. De los 192 Estados miembros de la ONU, el 90% del territorio del planeta sufrió la invasión de su soberanía por parte de los británicos a lo largo de su colorida historia.
Herederos de Drake, de Cavendish, de Morgan, devuelvan su avidez de gloria, junto con los bienes y riquezas ajenas, junto con el contrabando de mercancías, y la venta de los esclavos blancos, amarillos, y negros.

Y por último, devuelvan la historia misma de la humanidad, para poder empezar de nuevo. Que el día del juicio final, Dios salve a la Reina.





martes, 29 de septiembre de 2015

Operativo Cóndor

El comando Cóndor toca suelo de Malvinas el 28 de septiembre de 1966.
El 28 de septiembre de 1966, un comando armado de compuesto por 18 estudiantes, obreros, sindicalistas y periodistas, en su mayoría militantes peronistas y con una edad promedio de 22 años, secuestró un avión Douglas DC-4 LV-AGG de Aerolíneas Argentinas, que había partido desde Buenos Aires a las 0:34 horas y tenía por destino a Río Gallegos, y lo desvió, aterrizando en las islas Malvinas unas horas más tarde.

El “Operativo Cóndor”, como fue bautizada la acción armada, fue comandado por Dardo Cabo, de 25 años de edad, periodista, metalúrgico y activo militante peronista, hijo del sindicalista Armando Cabo.

15 de los 18 Cóndores en nuestras Malvinas.
Los miembros del Operativo Cóndor fueron: Alejandro Giovenco Romero, de 21 años de edad; María Cristina Verrier, dramaturga y periodista de 27 años, hija de César Verrier, juez de la Suprema Corte de Justicia y funcionario del gobierno del ex-presidente Arturo Frondizi; Fernando Aguirre, empleado de 20 años; Norberto Karasiewicz, obrero matalúrgico de 20 años; Andrés Castillo, empleado de la Caja de Ahorro, de 23 años; Luis Caprara, estudiante de ingeniería de 20 años; Victor Chazarreta, obrero metalúrgico de 32 años; Ricardo Ahe, empleado de 20 años; Juan Bovo, obrero metalúrgico de 21 años; Edelmiro Jesús Ramón Navarro, empleado de 27 años; Ramón Sánchez, obrero de 20 años; Pedro Tursi, empleado de 29 años; Juan Carlos Rodriguez, empleado de 31 años; Pedro Bernardini, obrero metalúrgico de 28 años; Fernando Lisardo, empleado de 20 años; Edgardo Salcedo, estudiante de 24 años; Aldo Ramírez, estudiante de 18 años.

El comandante de la aeronave era Ernesto Fernández García, y entre los pasajeros figuraba el gobernador del por entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, contraalmirante José María Guzmán. También viajaba en el avión Héctor Ricardo García, el director del matutino porteño Crónica.

Aproximadamente a las seis de la mañana, cuando el avión, con 35 pasajeros a bordo, sobrevolaba la ciudad de Puerto Santa Cruz, los integrantes del grupo tomaron las armas que llevaban ocultas en los equipajes y consiguieron el control del avión: Cabo y Alejandro Giovenco se dirigieron a la cabina, donde exigieron al piloto que torciera al rumbo 105, hacia Malvinas. Éste alegó falta de combustible y desconocimiento de la ruta de navegación correspondiente, pero finalmente obedeció las órdenes.

Para no atemorizar a los pasajeros, se les informó que la aeronave regresaba a Comodoro Rivadavia. El piloto logró encontrar la ubicación de las islas gracias a las diferencias en el patrón de la cobertura nubosa que frecuentemente las cubre. Entre algunos claros divisaron tierra firme y tras algunas rondas de reconocimiento que les permitieron localizar la población de Puerto Argentino, aterrizaron a las 8:42 en la pista de carreras de caballos de 800 m de largo, después de haber sobrevolado durante 40 minutos el lugar para gastar combustible.

DC-4 de Aerolíneas Argentinas en tierra malvinense.
Debido a la dirección del viento el avión debió aterrizar alejándose del poblado, por lo que el grupo descartó la variante A, tomar la casa del gobernador, ya que se carecía del elemento sorpresa. Los jóvenes descendieron, nombraron al lugar como “Puerto Rivero”, en homenaje al gaucho entrerriano Antonio Rivero que resistió la invasión británica de 1833 al archipiélago, y desplegaron siete banderas argentinas en las inmediaciones: cinco en los alambrados, otra en el avión, y la restante en una especie de poste de hierro cercano que sirvió de mástil.

Numerosos civiles malvinenses se acercaron a ver qué ocurría. Algunos fueron tomados como rehenes, entre ellos el jefe de policía y el jefe de los marines británicos. Entre los restantes el comando distribuyó una proclama escrita en inglés; el texto informaba que los jóvenes no eran agresores sino argentinos que consideraban a las islas como parte de su propio país.

Custodiando el avión.
Al poco tiempo el avión fue rodeado por la Fuerza de Defensa de las Islas Malvinas, a las que se unió casi un centenar de civiles. Los jóvenes realizaron un comunicado utilizando la radio del avión, cuyas palabras tuvieron amplia repercusión en la Argentina.

El radioaficionado Anthony Hardy reprodujo la noticia, y su señal fue captada en Trelew, Punta Arenas y Río Gallegos, retransmitiéndose a Buenos Aires.

“Operación Cóndor cumplida. Pasajeros, tripulantes
y equipo sin novedad. Posición Puerto Rivero,
Islas Malvinas"
A la tarde los civiles e infantes de marina británicos trabajaban en la instalación de reflectores, altoparlantes con música marcial, y nidos de ametralladora en las inmediaciones del avión. En los siete jeeps ubicados delante y detrás del avión se habían apostado policías, infantes y civiles armados; en lo alto de un cerro vecino se habían desplegado tres carpas de campaña con refuerzos militares.

Por pedido expreso del líder del comando argentino, el padre Rodolfo Roel (de origen holandés), sacerdote católico de la isla, ofició una misa en castellano en el interior del fuselaje. Gracias a las gestiones del párroco los tripulantes y pasajeros pudieron ser alojados en casas de familia de los isleños. A las 4:30 horas del día siguiente el gobernador británico emitió un comunicado en el que exigía la rendición incondicional del grupo.

Afirmaba que los soldados y policías tenían órdenes de disparar. El comando argentino se negó a entregarse. A las tres de la tarde hubo otra gestión con ese mismo propósito, esta vez a cargo del padre Roel, que también tuvo resultado negativo.

Horas después se arribó a un pacto: los argentinos dejarían las armas en el avión, como nave argentina, y serían acogidos por la Iglesia católica, quedando a cargo del padre Roel. No hubo rendición, los cóndores marcharon a la iglesia con sus banderas argentinas consigo.

A su regreso al continente Cabo sintetizó así lo pactado: “Fui a Malvinas a reafirmar la soberanía nacional y quiero aclarar que en ningún momento me he entregado a las autoridades inglesas, sino que acepté el hospedaje de la Iglesia Católica ofrecido a través del arzobispo de las Islas Malvinas; que me consideré detenido por la autoridad argentina que allí reconocí en el comandante de Aerolíneas, entregándole al gobernador de Tierra del Fuego e Islas Malvinas, señor almirante Guzmán, las banderas argentinas que flamearon en tierra malvineña durante treinta y seis horas”.

Nuestra bandera en suelo patrio.
A las 17:00, los argentinos y el sacerdote salieron del fuselaje. Con el pabellón en brazos entonaron el Himno Nacional Argentino, rodeados a 200 metros por los puestos de los militares británicos. Media hora más tarde entregaron las armas al comandante del Douglas DC-4, como había sido prometido. Pasaron casi 48 horas en la capilla de Puerto Argentino.

Rompiendo el pacto que tenían con Roel, los británicos realizaron una requisa en el salón parroquial, y los cóndores decidieron que lo único que defenderían serían las banderas argentinas, por lo que Cabo, Giovenco, Rodríguez y Navarro envolvieron su pecho con ellas, bajo sus ropas. Afortunada- mente los británicos al ver la decisión de estos cóndores no pretendieron apoderarse de las banderas argentinas.

Finalizada la misión fueron acompañados por el cura
de las islas al buque Bahía Buen Suceso.
A las 19:30 horas del 1º de octubre todos fueron llevados hasta el barco argentino ARA Bahía Buen Suceso a bordo de una lancha carbonera británica. Cabo entregó las banderas argentinas al almirante José María Guzmán en una bolsa: “Señor Gobernador de nuestras Islas Malvinas, le entrego como máxima autoridad aquí de nuestra patria, estas siete banderas. Una de ellas flameó durante 36 horas en estas Islas y bajo su amparo se cantó por primera vez el Himno Nacional”.

El lunes 3 de octubre a las 3 de la mañana, el ARA Bahía Buen Suceso atracó en el puerto de Ushuaia. El 22 de noviembre de 1966 los integrantes del grupo fueron procesados por el Juez Federal de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Dr. Lima, por los delitos de “privación de la libertad personal calificada” y “tenencia de armas de guerra”.

El secuestro de aviones no estaba contemplado en la legislación de la época. Fueron patrocinados por el abogado de la Confederación General del Trabajo y la Unión Obrera Metalúrgica Fernando Torres, el fueguino José Salomón, y otros profesionales. El procesamiento se refirió a los hechos ocurridos al desviar la nave aérea y no a lo ocurrido en Malvinas, que la justicia entendió que no constituía delito.

Fueron condenados el 26 de junio de 1967. El 13 de octubre la Cámara Federal de Bahía Blanca confirmó la sentencia, aunque hizo algunas modificaciones menores; por ejemplo, ordenó la devolución de las banderas a Cabo, su dueño, sosteniendo que: “las banderas argentinas, por el hecho de haber tremolado sobre una porción irredenta de tierra de la Patria, no son ni pueden ser consideradas instrumento de delito. Por ello corresponde su oportuna devolución a quien ha demostrado actuar como su propietario”.

Alejandro Giovenco, Dardo Cabo y Juan Carlos Rodríguez,
presos en el penal de Ushuaia.
La mayoría recuperó su libertad tras los nueve meses que llevó el proceso, con prisión preventiva, pero Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez debieron pasar tres años en prisión, debido a sus antecedentes judiciales.

Diez años después y durante la dictadura militar argentina, el viernes 6 de enero de 1977, Dardo Cabo, quien se encontraba detenido en La Plata por otra causa, fue asesinado junto con otras personas en un simulacro de fuga fraguado durante un traslado de detenidos, en una zona descampada del Parque Pereyra Iraola ubicado entre las ciudades de La Plata y Buenos Aires.

Por su parte Alejandro Giovenco, dirigente de la C.N.U. (Concentración Nacional Universitaria), organización que luego colaborará con la dictadura y que se encontraba ligada con la Triple A, murió en plena avenida Corrientes cuando le estalló una bomba que trasladaba en su portafolio. La acción conmocionó al gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, que cumplía tres meses de mandato, especialmente porque en ese momento se encontraba de visita no oficial en el país el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, como presidente de la Federación Ecuestre Internacional, con motivo del Campeonato Mundial de Hipismo que se estaba por realizar en la Argentina.

El gobierno emitió el 29 de septiembre un comunicado donde afirmaba que: (…) la recuperación de las Islas Malvinas no puede ser una excusa para facciosos. Las ciudades de Buenos Aires, La Plata y Córdoba, entre otras, fueron escenarios de numerosas manifestaciones populares donde se festejaba la acción del grupo de jóvenes.

El Reino Unido decidió incrementar su fuerza militar en las islas: expandió el destacamento de Royal Marines desde seis integrantes a unos cuarenta. El incidente provocó comentarios en la prensa nacional e internacional.

sábado, 2 de mayo de 2015

El Belgrano, 33 años

Domingo 2 de mayo, año 1982, 16:02 horas. El primero de los tres torpedos MK-8 disparados desde el submarino nuclear británico HMS Conqueror impacta sobre el Crucero ARA General Belgrano.

El saldo: 323 argentinos asesinados por cuenta y orden de Margaret Thatcher y el imperio colonialista que representaba.

Tomate 117 minutos imprescindibles para recorrer una mirada objetiva sobre una herida abierta en el corazón de todo argentino bien nacido.

Hundan al Belgrano: ofrece un contexto histórico, nacional e internacional sobre el largo conflicto por las Islas Malvinas iniciado en 1764 cuando los franceses las ocuparon ilegalmente, siendo aún nuestro territorio colonia española y que se extiende hasta nuestros días.

Concentrándose específicamente en el conflicto de 1982 toma el hundimiento del Belgrano como el hecho fundamental para impedir cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo de paz por la vía diplomática.

A través de testimonios y documentos de la época nos presenta los intereses que movieron a cada una de las partes involucradas; la solidaridad de unos, las traiciones de otros...


jueves, 2 de mayo de 2013

El Belgrano - 31 años

Domingo 2 de mayo, año 1982, 16:02 horas. El primero de los tres torpedos MK-8 disparados desde el submarino nuclear británico HMS Conqueror impacta sobre el Crucero ARA General Belgrano.

El saldo: 323 argentinos asesinados por cuenta y orden de Margaret Thatcher y el imperio colonialista que representaba.

Tomate117 minutos imprescindibles para recorrer una mirada objetiva sobre una herida abierta en el corazón de todo argentino bien nacido.

Hundan al Belgrano: ofrece un contexto histórico, nacional e internacional sobre el largo conflicto por las Islas Malvinas iniciado en 1764 cuando los franceses las ocuparon ilegalmente, siendo aún nuestro territorio colonia española y que se extiende hasta nuestros días.

Concentrándose específicamente en el conflicto de 1982 toma el hundimiento del Belgrano como el hecho fundamental para impedir cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo de paz por la vía diplomática.

A través de testimonios y documentos de la época nos presenta los intereses que movieron a cada una de las partes involucradas; la solidaridad de unos, las traiciones de otros...



martes, 2 de abril de 2013

¡Presentes!

2 de Abril Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas
Un soldado no muere en el campo de batalla, muere cuando su Patria lo ignora
Malvinas causa Nacional y Latinoamericana

jueves, 24 de junio de 2010

Debut

"En mi primera tarea como ministro de Relaciones Exteriores, tengo el honor y el privilegio de venir al seno de este Comité para reiterar frente a la comunidad internacional una vez más los derechos soberanos irrenunciables e imprescriptibles de Argentina sobre las Islas Malvinas", dijo Héctor Timerman en su debut como Canciller.

Con un enérgico mensaje destacó que la situación actual "se vio agravada por la decisión unilateral e ilegal" de realizar exploraciones de recursos naturales no renovables en la zona en disputa, y advirtió que constituye una "amenaza ambiental no solo para Argentina sino para el resto de los países del sur de América Latina".

"No debemos minimizar el riesgo que desde el punto de vista ambiental supone esta aventura colonialista. Se trata de una rapiña de recursos naturales no renovables a miles de kilómetros de sus fronteras", agregó.

En este marco, Timerman expresó su "plena solidaridad" con el pueblo y el gobierno de los Estados Unidos a raíz del derrame de petróleo producido en sus costas, "damnificados por los efectos de este tremendo desastre ecológico".

Asimismo, se refirió a la "presencia militar de envergadura que el Reino Unido detenta ilegalmente con su base en Malvinas" y expresó la "inquietud" del gobierno argentino por las "declaraciones de corte belicista del gobierno británico incluyendo a sus representantes en las islas".

En su mensaje, Timerman -en la misma línea que su antecesor Jorge Taiana- expresó "la sólida e ininterrumpida posición de protesta del gobierno argentino desde 1833 ante la situación de colonialismo" que impera en las islas.

Según precisó el canciller, Argentina "siempre ha sido firme defensora del derecho de libre determinación de los pueblos", pero señaló que "no es aplicable en este caso el derecho de autodeterminación, ya que hay una situación colonial pero no un pueblo colonizado".

En tanto, el funcionario dijo que el Reino Unido "se considera por encima de los llamados de la comunidad internacional y desdeña la opinión de las Naciones Unidas que se arroga de ser el único árbitro sobre si se va negociar y manifiesta no estar dispuesto a hacerlo".

En ese sentido, calificó de "inadmisible" la postura británica y de "poco creíble" su discurso, situación "aún más preocupante por ser miembro del Consejo de Seguridad que busca la preservación de la paz y la seguridad internacionales".

Insistió, en la misma línea que lo viene haciendo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en los foros internacionales, en la necesidad de que no haya un "doble standard en las relaciones internacionales", donde "se exige a los menos poderosos cumplir con las obligaciones internacionales que también pesan sobre los más poderosos, pero no cumplen".

Por último, destacó la importancia que la Argentina le atribuye a las Naciones Unidas para encauzar el conflicto y en particular la "misión de buenos oficios" encomendada al titular del organismo Ban Ki Moon por la asamblea general.

"Este año conmemoramos el Bicentenario, sin embargo hace 177 años que mi país reclama el ejercicio pleno sobre la totalidad de su territorio", concluyó.





Fuente: Telam.

martes, 18 de mayo de 2010

Orgullo

El Diario El Pais de España, define a la presidenta de los argentinos como "La protagonista de la sesión inaugural de la cumbre Unión Europea-América Latina y Caribe".

Sin temas que quedaran en el tintero, el viejo mundo pudo ver no sólo una Argentina, sino una América de pie y unida.


No es desde una postura mendicante que se inspira respeto. Ni se puede reconstruir la autoestima colectiva después de tantas "relaciones carnales" implícitas y explícitas. Y el discurso de la Presidenta en Madrid, así lo demuestra:


En conferencia de prensa, reiteró que "seguiremos insistiendo para que se cumplan las resoluciones de las Naciones Unidas" y subrayó que "el Reino Unido debería dar el ejemplo, como país importante de la Unión Europea y cumplir esta resoluciones" al responder a la declaración del flamante gobierno británico sobre la soberanía de Malvinas.

En ese sentido Cristina sostuvo que "he tomado debida lectura en términos literales y políticos de la manifestación del Reino Unido en un cable en el que dicen que `la soberanía es innegociable` y creo que esto es una equivocación".

"Si hay algo que hemos reiterado en todos los foros que hemos estado es el pedido a la aceptación de las resoluciones de Naciones Unidas en el sentido que no haya doble estándar y donde los países menos poderosos debamos cumplir y los mas poderosos no lo hagan, porque todos somos sujeto del derecho internacional" sostuvo.

La presidenta recordó además que "la convocatoria a sentarse negociar no es de Argentina es de Naciones Unidas para que ambos países nos sentemos a dialogar sobre la soberanía de Malvinas".

Cristina enfatizó que "negar- se al diálogo es una equivoca- ción y por eso nosotros vamos a seguir insistiendo para que se cumpla la resolución de la ONU porque si hablamos todos de cooperación y de diálogo y de la necesidad de ajustarse a derecho me parece que el Reino Unido, que es muy importante entre las naciones de la Unión Europea, debería dar el ejemplo y someterse a lo que dictan las resoluciones de Naciones Unidas, si no va a ser muy difícil".

"Por todo esto es que la Argentina quiere que se cumpla con la resolución de la ONU en el tema de Malvinas porque creemos que no se puede sostener soberanía a 14 kilómetros de distancia y además apoderarse de recursos naturales no renovables; es un mal ejemplo en un mundo en que sus líderes más importantes dicen estar a favor del diálogo, la cooperación y la aceptación del derecho internacional", subrayó.

Si el video no carga, click acá.

¡Gracias!

Siento que el "FUIMOS CAPACES, SOMOS CAPACES" es mucho más que un lema para festejar el Bicentenario.

lunes, 22 de febrero de 2010

Mira tú

Mira tú, Inglaterra, ¿hasta cuándo vas a estar tú en las Malvinas?...

Reina de Inglaterra, a ti te hablo, reina de Inglaterra ya se acabaron los imperios, ¿no te has dado cuenta reina de Inglaterra? Devuélvele las Malvinas al Pueblo Argentino...

Los ingleses siguen amenazando a la Argentina. Las cosas han cambiado señora Reina, ya no estamos en 1982, en caso de agresión contra la Argentina tenga la seguridad que no estará sola como se quedó entonces la Patria Argentina, que es patria nuestra...

Ojalá que todos los países de este continente de América latina apoyemos a la Argentina...


Hugo Chávez, en su ¡Aló Presidente!.

¡Gracias, Presidente!!!




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