"Sé que no soy un buen candidato, pero voy a ser un buen Presidente" decía en la intimidad Néstor Kirchner hace poco más de diez años.
No le pifió.
Ese casi descono- cido del que todos decían: "si gana este va a gobernar la mujer que lo debe tener cagando".
¡Cómo se da vuelta todo!
Tanto buen candidato que hizo sapo como Presidente... y el discurso al revés en 2007: "si gana Cristina, sigue gobernando Kirchner".
¡La puta madre! Cómo se lo extraña! No voy a escribir mas nada para no llenar de melancolía este sábado a la noche, sólo voy a contar algo que me ayudó a comprender Néstor:
Mi vieja murió a los 72 años (en 2003) y un recuerdo de siempre era que cada vez que hablaba de Evita, a veces contando alguna anécdota, a veces viendo una foto... se emocionaba. Y la recordó hasta sus últimos días.
Mi vieja murió a los 72 años (en 2003) y un recuerdo de siempre era que cada vez que hablaba de Evita, a veces contando alguna anécdota, a veces viendo una foto... se emocionaba. Y la recordó hasta sus últimos días.
La entendía pero no llegaba a internalizar lo que le pasaba. Hasta ahora, hasta Néstor.
Creo
que a nosotros nos va a pasar lo mismo. Vamos a ser viejos chotos y
cada vez que lo recordemos se nos van a humedecer los ojos.
Sólo nuestro Movimiento nos puede regalar semejante honor, semejante amor.
Nada, eso.
