Me parece una exageración definir como escrache al afiche de la derecha.Al margen del análisis de su factura, contenido, expresiones, etc. que hablan más de su dudosa procedencia, que el anonimato del mismo, y suponiendo que a alguien se le ocurrió denunciar la escasa independencia de los empleados de Clarín, algunos de ellos periodistas, y tuvo la intención de dar a conocer que la Noble Ernestina está "acusada de apropiadora", y que semejante información clasificada podría traerle graves problemas en su seguridad personal, el tipo decidió no firmarlo.
Suponiendo que existiera un nabo semejante con el dinero suficiente como confeccionar esos afiches, ¿no tiene el derecho de expresar lo que cree, o mejor dicho lo que se pregunta?
Si la corporación mediática y sus empleados, algunos de ellos periodistas, otros diputados o senadores, no hubiesen fogoneado este afiche paparrucho, hubiese caído al mismo abismo de invisibilización al que fueron a parar la pila de afiches de las distintas agrupaciones o las publicaciones con verdaderas denuncias, muchas de ellas que nos llevaron a este estado de situación en que decir que los empleados de Clarín no son independientes o que su Directora "se robó dos chicos" no sean un dato conocido por pocos.
Y a medida que escribo, la procedencia me resulta cada vez más dudosa, pero no es ese el eje sobre el que pretendo extenderme, lo que en realidad me inquieta es el uso y abuso de algunos términos.
¿Cuantas veces escuchamos "colapsó la 9 de Julio" ante el incordio de tener que pasarnos cuarenta minutos de nuestra vida para recorrer diez cuadras? Yo, un montón. Y mientras el tipo de la torre de tránsito nos describe la "situación caótica", pienso que hubiera dicho si lo mandaban a cubrir el terremoto de Haití del 12 de enero último que causó 300.000 muertos, según el jefe de la Misión de la ONU para la Estabilización de Haití, Edmond Mulet?Con este afiche al que le dan el caracter de escrache me pasa lo mismo.
Escrache es el que se hizo en Quilmes, allá por el 85 u 86 a Bergés, que comenzó por su clínica y terminó con la declaración de persona no grata por parte del Consejo Deliberante, avalado por miles de firmas y la huida del torturador y su familia de la ciudad.
Escraches son los que sufrieran Agustín Rossi, o Scioli, o Filmus, Ibarra, Ginés, o el mismísimo Clarín.¿Como llamaría a este afiche? Suponiendo bien, una chicana de un nabo con plata. Suponiendo mal, una operación. O al revés.
Pero sigamos en la línea ingenua del primer caso. ¿El tipo no tiene derecho a expresarse? ¿O la libertad de expresión corre sólo para las opiniones con las que comulgo?
"Kris... no te vayas con Chávez!! Andate con...chuda! ¿Es un escrache o la exteriorización de un deseo u opinión?Decir que el "conchuda" tan aplicado en distintas frases, refiriéndose a la Presidenta me hace subir la presión a 21 como mínimo, es una obviedad, a veces contesto, otras no. A veces en términos políticos y otras (muy pocas), no. Pero si la señora de remera violeta y bandolera de la foto tiene derecho a expresarse, yo creo tener todo el derecho a expresar si me gusta o no.
¿Alguien recuerda la tapa de Clarín informando el escrache a la Presidenta en la zona norte a través de afiches hechos a mano y fotocopiados que de a cientos aparecieron una mañana? ¿O la columna de Joaquín Morales Solá que dijera algo así como "Apunten contra la Presidenta"?Olvidense, ni lo busquen, jamás sucedió. Como tampoco nadie se rasgó las vestiduras frente a un micrófono ante las tantas expresiones vertidas a lo largo de estos años, por periodistas, dirigentes y ciudadanos, ya no con opiniones, sino con difamaciones, insultos, y declaraciones claramente destituyentes, que este gobierno intolerante, autoritario y fascista acalló censurando y prohibiendo a los opositores todo tipo de consideración que no sea un elogio, con medidas tan antidemocráticas como la eliminación de la ley calumnias e injurias.