Todos nos preguntamos: ¿Que hace Gabriela Michetti?Pregunta retórica, por supuesto. Su inacción no es como suponíamos, por que no sabe que hacer o por que no quiere hacer. ¡No señor!
La culpa la tienen los "decibeles políticos". Manifestó la necesidad de bajarlos, "porque así no se puede trabajar”.
Asegurando que "estamos hartos de peleas y tonos altos”, propone una "pacificación".
Dejando de lado el tono dramático de su término "pacificación", habría que preguntarse a que se debe este estado confrontativo.
El fin del gatopardismo que beneficia a los de siempre, inevitablemente pone las cosas ásperas.
Para usar el término del momento, prefiero esta crispación a la fiesta de los noventa. Ver a Duhalde, Grondona, Macri, a Clarín, Morales Solá, a tu jefe Bergoglio, y demás deudos, berreando en contra del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner me confirma que vamos por el buen camino.
Los prefiero a ustedes furiosos, que a nosotros silenciados.
Tendrás que encontrar algún método para poder laburar y tirar aunque más no sea una, insisto, AL MENOS UNA propuesta, por que el ruido seguirá. Y el nuestro, contrariamente al de ustedes, tiene nueces.