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lunes, 11 de octubre de 2010

Habiendo superado a Zulma Lobato, Lanata va por más

A instancias de Maguila que está fascinado con el ex capocómico del Maipo, como se fascina toda vez que alguien dice o hace algo contra los KK (como tan respetuosamente llama a Cristina Fernández y a Néstor Kirchner), incentivada por la tapa de Noticias y por su crítica a Eduardo Aliverti, me fumé el video donde le responde a 678.

No lo hice antes por que hace rato que lo que dice el señor cuyo ego es tan grande que no le entra en su voluminoso cuerpo dejó de interesarme.

Pero veamos lo que dice este personaje al que un groso del periodismo como Ricardo Horvath, allá por los 90 lo llamaba Jorge Lachanta.

Arranca con una falacia ad hominem descalificando a Tognetti por una nota que hizo y no por sus dichos (que a fuerza de ser sincera no tengo idea de lo que dijo).

Después nos ilumina sobre la flojedad de papeles del Canal 9: "te cuento para que sepamos de que estamos hablando". OK, vos me contás pero no me explicás el por qué, ni citas fuentes, o presentás pruebas... A mi, el "lo dijo Lanata" no me alcanza, es más ni siquiera me alcanza el "lo dijo...".

Sigue con algo que me llamó la atención, el verborrágico periodista que va de quiebra en quiebra sin empobrecerse jamás, lee. Si, no improvisa, lee.

El texto arranca con sus acostumbrados golpes de efectos vinculando a 678 con la atribuída táctica de comunicación de Goebbels, como si la repetición de conceptos fuera patrimonio exclusivo del alemán y de 678. Sino me creés mirá 24 horas de TN, incluso sin sonido fijate en los zócalos, o las tapas de la revista Noticias, etc.

Luego de victimizarse, pero siempre desde un plano de superioridad a pesar de su rol de víctima (¿ustedes se escuchan?"), el pavo real de las comunicaciones nos revela que Diego Gvirtz "hace lo que hace por plata". Si no fuera por que me mando en cana con la edad, diría chocolate por la noticia.

A Barone lo identifica como "un pobre viejo acabado, que se pasó toda la dictadura chupando", y antes o después de esto, llevó un chancho al estudio al que presentó con el nombre de Orlando Varone del que dijo "cuando crezca será un gran cerdo".

Pocas cosas me interesan menos que defender a Barone, no por que no lo merezca (de última no soy quien para juzgar si lo merece o no), sino por que además de ser grandecito como para defenderse solo, en varias oportunidades se refirió en tono autocrítico respecto de su rol ante la dictadura.

Acto seguido, ningunea los antecedentes de otro integrante de 678 diciendo "un chico que fue ex productor en la radio" (no sé de quien se trata).

De Sandra Russo menciona que fué empleada del Grupo Clarín cuando él la llevó a Página/12.

A Cabito le tocó poca cosa por que no sabe "quien carajo es". Y a Barragán ni lo nombra, sólo indica que era guionista de Castello.

A esta altura, bastante aburrida por cierto, me doy cuenta que el asiduo comensal exclusivo de Mirtha Legrand arranca lamentándose por que no se lo respeta por pensar distinto, que por ello se lo tilda con los más variados insultos, etc., para dedicarse a bardear a los que piensan distinto y tildarlo con los más variados insultos, etc. Es decir, si lo hacen otros con él, está mal. Si él lo hace con otros es un libre pensador.

No te va a gustar esto prima donna de la prensa libre: no sos el único ni el primero que hace eso. Maguila, por ejemplo, me ha dicho que no aguanta la intolerancia y la falta de respeto de los KK, rematando con un "ojalá que se mueran" o similar. No se cansa de exigir autocríticas, eso sí, jamás hizo una. Y no sólo eso, ya que sería pedirle demasiado, nunca reconoció un puto mérito a la gestión de Néstor Kirchner o de Cristina Fernández. Y la lista podría seguir, pero no quiero aburrir detallando ese doble standar que todos conocemos.

Acá llegamos a la parte en que explica que lo sacan de contexto, bla, bla, bla. Pero lo más importante es la revelación: "¿Sabés que?... te mienten. ¿A ver si me entendés esto? te pido por favor. Te mienten. Te están usando. Te están forreando. Te están mintiendo. Te están mintiendo en la cara. En un canal del Estado te están mintiendo en la cara...".

Repetitivo, ¿no? ¿Esto no será Goebbels puro? Naaaa, eso es si lo hace 678, DDD o TVR. Si viene de Lanata es por que nos quiere esclarecer.

Por que los grandes somos giles que no nos damos cuenta la manera en que los maléficos Gvirtzianos operan nuestras mentes, y por que los más pequeños que son igual de giles, pero más boludos, no se dan cuenta que (otra vez) "lo que les están contando es una mentira, la historia que les están contando es mentira".

Y sigue, sigue, sigue... Lo bardea a Bauer, un poquito al Che, al setentismo. Nos recomienda leer diarios del exterior, esos que publican notas "excelentes" por que "se cagan de risa de nosotros".

La verdad Maguila, es que te estoy maldiciendo por haberte hecho caso y haber visto esto que para vos es una joya editorial.

"Me tiene harto hablar de la dictadura" tiene un solo contexto. El tipo está harto de eso, del setentismo y del Hombre Nuevo, y tiene todo el derecho a estarlo. A mi me harta Ricardo Fort, comer ñoquis los 29 y que un domingo de lluvia no haya otra cosa para ver en la tele que fútbol. Cada uno se hincha las pelotas con lo que quiere.

A 678 (y sus primos) se le pueden criticar infinidad de cosas, pero a un programa que tiene como base el archivo, resulta difícil calificarlo de mentiroso, si a eso le agregamos una herramienta como YouTube, en donde se puede encontrar mucho del material exhibido, sin resumir y en el contexto en que fué dicho, mucho margen para el engaño no queda.

Pensar que los que miran 678 son subnormales incapaces de pensar por sí mismos, se diferencia poco de lo que vos decís que en ese programa te hicieron a vos.

Muchos leemos diarios del exterior, de hecho, algunas notas las he publicado en este blog. Claro, no publiqué las excelentes, esas en las que se nos cagan de risa. El regodeo en la humillación te lo dejo a vos y a Eduardo Feinmann.

Para mi, está más o menos clara tu posición. Desgastados los periodistas de la corporación, puestos cada vez más a la derecha, se necesita un comunicador que parezca que está a la izquierda, si a eso le sumamos el histrionismo televisivo del que hacés gala y un ego sólo comparable al de una vedetonga: clinck, caja. Ese es tu nicho en el mercado de la comunicación. A vos te gusta y te conviene y ellos te necesitan.

¡Bien ahí, Jorgito! Otra que Zulma Lobato. Con Tinelli ya estuviste. En el Maipo ya actuaste, ahora podés cantar "♪♫ hasta Clarín yo no paro ♫♪ yo no paro ♪♫".

miércoles, 9 de junio de 2010

¡Mariano Grondona la tiene adentro...

... de su programa a Esther Goris y le hace un desastre!

"Tienen que ser los medios muy responsables con aquello que transmiten, con las opiniones que difunden. Por eso, me parece muy importante que de una vez por todas comience a implementarse la dichosa ley de medios. La concentración de medios habla de la concentración de opiniones y la concentración de opiniones naturalmente induce a la gente a desconfiar de los periodistas. Y esto es muy grave. Cuando se desconfía todo el tiempo se pierde la credulidad por completo. Y al perder la credulidad, al perder la confianza, los pueblos se vuelven escépticos. Y los pueblos escépticos no exigen a sus gobernantes, por el contrario".

Así arrancó. El resto lo podés ver en el video. Imperdible todo, pero de antología la brillante participación del columnista de Grondona, un tal Pablo Rossi con su "¿No será que la pluralidad que se busca es una pluralidad dirigida?".



¿Viste Pino que se puede ir y tomar distancia? Eso si, a Esther no creo que la invite otra vez. A vos si, por que el doctor se siente cada vez "menos lejos" de vos.
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Recordemos quien es este nefasto personaje disfrazado de periodista, a través de Norberto Galasso:

Hoy son muchos los periodistas que se han convertido en sirvientes del establishment, desplegando una beligerancia permanente contra el actual gobierno. Pero entre todos ellos, el director de la orquesta de ese periodismo antinacional se llama Mariano Grondona.

Él es el intelectual orgánico de la reacción. Su pensamiento oligárquico no proviene de un acuerdo por 100.000 pesos mensuales como en otros casos, ni en la fama que pueden otorgar los poderosos. Él es la oligarquía, la vieja, la nueva, y su socio imperial. Por su boca y por sus artículos se expresan los intereses que quieren volver nuevamente al coloniaje y a la explotación más inicua de los trabajadores.

Él diseña y desarrolla la táctica que luego aplican el resto de sus colegas que se han entregado, cada uno con su estilo particular, pero perfectamente orquestados bajo su orientación. Por eso no es casualidad que el diario La Nación sea su trinchera, allí donde sobrevive aún el alma oligárquica y antinacional de los antepasados que encadenaron el país al Imperio y cometieron el genocidio del Paraguay hace 150 años.

Su rechazo a lo popular y su veneración a los poderosos intereses internos y externos le vienen de muy lejos. De quien lo crió, su abuelo José, ganadero exportador que fue vicepresidente de la Bolsa de Comercio, "porque los Grondona somos de campo", dice él, con campos en Pehuajó, y los Poggio, por vía materna, que también tienen campos en Carlos Casares.

Le viene también de su niñez cuando aprendió a hablar bien en inglés, antes que en castellano, del secundario en el aristocrático colegio Champagnat, de su mujer Elena Lynch -dada la estrecha amistad de los Lynch con los Mitre que lo convierte en el periodista mimado de La Nación-, de su campo en Pehuajó, su casa de dos plantas en Palermo Chico, de su finca de tres mil metros cuadrados en Punta del Este.

Y se ratifica en su hijo Marianito, aquel que junto al hijo de "Joe" Martínez de Hoz escapó con documentación comprometedora cuando una comisión de diputados allanó el estudio Klein-Mairal en 1984. En todos estos elementos se nutre su foja de servicios, que se inicia como comando civil gorila en 1955 donde su veneración por la democracia lo conduce a atentar contra un gobierno apoyado por más del 60 por ciento del padrón electoral.

A partir de allí, desde 1958, emite sus consejos desde La Nación, tribuna a partir de la cual brega contra los avances populares e incursiona como alto funcionario en el gobierno títere de José María Guido, manejado por sus amigos militares.Luego, se ocupa de debilitar al gobierno de Arturo Illia, para después brindar enormes elogios al golpe militar del ’66, pues Juan Carlos Onganía era "su príncipe" largamente esperado que venía a "restablecer el orden y la autoridad". Ya por entonces había celebrado su vínculo periodístico con Bernardo Neustadt para defender los viejos tiempos en nombre de "Tiempo Nuevo".

De los años setenta se recuerdan su desmedido elogio al brujo José López Rega y al rector fascista de la Universidad de Buenos Aires (Alberto Ottalagano), desde Carta Política.

Durante la dictadura genocida, se constituye en cómplice de tanta crueldad y tanta muerte. Después dirá: "Videla es un hombre honesto, recto..." (Página/12, 11/9/1990). Y llegará a sostener que "en determinadas circunstancias, la tortura se justifica" (Página 12, 14/10/90). Años después, intentará cínicamente deslindarse de aquella época siniestra: "¿Yo maté niños? ¿Cuál es la comisión del pecado? Yo pequé de omisión porque no investigué más, no critiqué más... Yo no supe..." (Clarín 9/8/98).

A su vez, en junio de 1989, cuando se aproximaba el final de la presidencia de Raúl Alfonsín, proponía, desde la pantalla televisiva, la "colocación de tanques de guerra en las calles para prevenir o amedrentar a los saqueadores" (2/6/89).

Consecuentemente con esta historia, se dedica ahora fervorosamente a esmerilar al gobierno. Siguiendo la nueva táctica imperial, ya no predica el golpe militar sino el golpe institucional como se lo ha dicho con un guiño cómplice al estanciero Hugo Biolcatti: "¿Durará el gobierno? Hay un señor Cobos, ¿no es cierto?"

Esta es la expresión máxima del llamado periodismo independiente… de los intereses populares, y expresión auténtica del interés oligárquico imperialista.

Agradezco el video a MEMORIAS DE LA TIERRA TV

martes, 8 de junio de 2010

Me choluleo con Barragán. Si querés saber el porqué, seguí leyendo

Ernesto, me tenés podrido

por Carlos Barragán

Diario El Argentino

Ernesto, me tenés podrido. La vez pasada contesté tu columna porque me citabas directamente aun sin nombrarme. Y esta vez lo hago porque, otra vez sin citarme, leo en tu nueva columna que versa sobre qué es ser periodista: “en estos tiempos en los que se pretende instalar que la única manera digna de serlo (periodista) es recibir una paga –directa o indirecta– del Gobierno y repetir que todos los periodistas son títeres, y que todos los opositores son malísimos y que todos los oficialistas son realmente brillantes”.

Me tenés podrido, Ernesto. Porque yo recibo una paga “indirecta” del Gobierno, de la misma manera que lo hacen mis compañeros de programa, una paga que recibimos para criticar cómo se maneja el periodismo cuando las papas queman. Porque ahora las papas queman, Ernesto. ¿Sabés por qué? Porque el grupo económico –que a vos te da tu paga– cuando deba atenerse a nuevas normas elaboradas, dictadas, sancionadas y aplicadas democráticamente perderá gran parte de sus negocios. Y estos negocios incluyen el gran negocio de monopolizar el relato de la realidad. Ya sé que eso no es cierto para vos que no creés que TN, los noticieros del 13, y demás parlantes, hayan saboteado la 125, ni que hayan saboteado el pago de deuda con reservas, a Marcó del Pont, la estatización de las Afjp, todos los viajes diplomáticos, ni que inventen que Carrió es una política lúcida, ni que bombéen la AUH, ni que reprochen (y tergiversen) día a día cada dicho de la Presidenta, ni que tilden de mentira cada anuncio oficial, ni que llamen “piquete” o “caos de tránsito” a toda expresión social… y la lista es interminable, Ernesto. Porque aunque vos no lo creas la mayor empresa periodística del país –que es en la que trabajás– no para ni un segundo de maquinar para imponer su verdad. Que no es una verdad cualquiera (todos tenemos una) sino la verdad de un grupo económico que intenta sobrevivir cuando las papas queman. Y las papas queman, Ernesto. Porque además esa empresa que paga tu sueldo nació, creció, se desarrolló y se volvió hegemónica entre sus competidoras de manera tan oscura que hasta parece que las torturas fueron parte de su fundación. ¿Pensás que lo de Papel Prensa es otra manipulación?

Y esa empresa, esa que vos no creés que esté fuera de sí para autoconservarse, tiene el problema de que su dueña podría ser apropiadora de hijos de desaparecidos. Tanto podría serlo que hace nueve años que está evitando la resolución del caso.

Entonces, Ernesto, me tenés podrido. Porque la máquina periodística donde trabajás está puesta al servicio de evitar a cualquier costo que se compruebe el delito de apropiación de personas, el delito fundacional de Papel Prensa, y que se aplique una ley democrática que choca contra su funcionamiento hegemónico. Esa empresa periodística usa al periodismo como una palanca para sobrevivir como empresa comercial.

Y hablás de periodismo y dignidad, Ernesto. Y te enojás con quienes señalamos esto, y te tomás el trabajo de encontrarle virtudes a Majul, a Morales Solá, y a Santoro. ¿Qué tal si buscás algún delito resuelto por el Fino Palacios, o si te acordás de lo bien que hizo Menem en sacar el servicio militar, de contar que Neustadt le dio trabajo a un adolescente y hombre de bien Carlitos Ulanovsky, o que Cecilia Pando es una mamá copada?

Tu idea es que nada es blanco o negro, que todo es un poco de todo, que las cosas no son tan claras, que no hay buenos ni malos, que nadie es dueño de la verdad, que no se puede tirar la primera piedra y un montón de clishés más para explicarte a vos mismo que el mundo es un lugar inasible, gelatinoso, donde todos somos más parecidos que diferentes. Pero las papas queman, Ernesto. Hay cosas que están cambiando y hay quienes quieren que cambien, y otros que no. Y habemos quienes ponemos la cara para que las cosas cambien, y nos sentimos en el lugar correcto.

Yo soy uno de esos que cobra, como decís vos, “indirectamente” del Gobierno. El mismo Gobierno que paga a los maestros para enseñar, a los médicos para curar, a los policías para cuidar, y a mí para que pueda pensar sin las presiones de las buenas empresas. Que son buenas, pero a veces se vuelven demasiado poderosas. Y me pagan, me pagan con menos ceros de los acostumbrados en la tele. Como para que ese dinero no me genere un amor desmedido por quienes me pagan. Ese amor, ese Síndrome de Estocolmo que a veces viven los periodistas estrellas, engordados desmesuradamente para que hagan suya la lógica empresaria del millón, el dos, el tres, y el infinito.

Porque las papas queman, Ernesto.

Por eso cuando decís: “Ojalá el periodismo no se transforme en la mediocridad de cobrar un sueldo en el Estado para elogiar al Gobierno y detractar a sus críticos”, yo siento que forzaste una abstracción que no abunda en honestidad intelectual.

¿De qué críticos al Gobierno hablás? ¿de Magnetto? ¿de la Sra. de Noble? ¿de Mariano Grondona? ¿de Blank? ¿de Kirschbaum? Ya lo sé, no te gusta que se ataque a la gente, porque nadie es un “malo absoluto”. Pensás que eso es berreta, de barricada, es la lógica del amigo/enemigo. Una baratija dialéctica para engañar a los incautos.

Pero la mediocridad de cobrar un sueldo del Estado para elogiar al Gobierno, es muy parecida a la grandeza de cobrar de Clarín para elogiar a Clarín.

¿Estoy loco, o alguna vez te escuché elogiar a Clarín porque ahí trabajás en libertad?

Yo no creo que por eso seas un mediocre ni un héroe. Tendrás alguna buena razón para querer estar ahí, pero para eso necesitás olvidarte que estás en un lugar donde hoy el periodismo se pasa por una picadora de carne. Y donde tu libertad individual en el mejor y más triste de los casos sirve como el aceite que lubrica a la máquina de desinformar. La máquina de proteger a la máquina.

¿Creés que en Mitre me querrán dar un programa a mí? ¿Y si voy con Pablo Llonto? ¿O a Sandra Russo, o a Galende para escuchar “todas las voces”?

Me tenés podrido, Ernesto.

Mis elogios al Gobierno los hago desde antes de estar donde estoy. Los hacía gratis. En realidad esos elogios los pagué de mi bolsillo. Los pagué con alguna oportunidad de trabajo perdida. Y mis críticas al Gobierno las hago entre amigos, porque el espacio que tengo en la tele. prefiero usarlo para criticar a quienes no quieren nada de lo bueno del Gobierno. ¿Te parezco muy indigno?

Tu columna habla del Día del Periodista, y escribís “en estos tiempos me vienen a la memoria muchas de las historias valientes, íntegras y conmovedoras…”.

Mirá, Ernesto, en estos tiempos para el periodismo las papas queman, y no me parece conmovedor haberse quedado bajo el ala de la corporación periodística más poderosa que existió en el país. Corporación que a tu mencionado diario Di Presse, seguramente –y como es su estilo– no le haría la vida fácil.

A mí, como a vos, me encantaría que hubiera más de un buen diario escrito en idisch, diarios en mapuche, en guaraní, diarios de derecha, diarios zurdos, diarios fachos, diarios brillantes, y diarios mentirosos también.

Por eso defiendo la ley de medios, y por eso estoy orgulloso de estar en Canal 7.

Por eso me tenés podrido. Porque las papas queman, y vos seguís mirándote el ombligo. Porque nos agarró una granizada, y vos pensás que hay gente mala que te tira piedritas blancas. Y es que graniza, nomás.

Porque el clima a veces cambia, te guste o no te guste.

domingo, 9 de mayo de 2010

¡Atendé que es el cartero!

Carta abierta a Ernesto Tenembaum

Carlos Barragán le escribe a TNbaum sobre una cuestión que me he cansado de escuchar en una pila de gente. La mayoría que, salvo con un "¡que barbaridad!", casi siempre seguido de un "pero...", la violación sistemática de los Derechos Humanos durante la última dictadura no se ha desvelado mucho por el tema.

Estimado Ernesto: Soy el autor de Somos boludos, la cancioncita que por estos días te indigna y que escribí inspirado sobre todo en vos cuando te escuché (después escuché lo mismo de otros periodistas y políticos, en los casos en que esas categorías vayan separadas) que el Gobierno se había apropiado de los derechos humanos, y que por eso este año no ibas a ir a la marcha del 24 de marzo.

Me pareció que utilizar el verbo “apropiar” estaba allí ubicando al Gobierno hacia un delito excepcional: robarse la causa y la razón de los derechos humanos. Sumando así otra iniquidad a las tantas que se le han sumado. En aquel momento sentí que la satisfacción de Madres, Abuelas y ciudadanos por la posibilidad de poder juzgar a represores no debía quedar teñida de esa mugre de la “apropiación”.

Así que tomé un concepto sencillo de Sandra Russo: piensan que somos boludos porque al abrazar la búsqueda de justicia lo que hacemos es abrazar a un gobierno infame. Por eso la cancioncita dice “cuando meten preso a un viejo torturador, lo hacen para que a Cristina le vaya mejor”. Bien, en caso de que así fuera, si un cacho de justicia favorece la acción o la imagen de un gobierno, ojalá hubiésemos tenido más gobiernos autoglorificados por la consecución de justicia.

Ahora bien, la infamia del Gobierno sería autoadjudicarse con exclusividad la defensa de los DD.HH. Y ahí sí que hay una falta de justicia. Kirchner –que como informás no hizo nada antes por los DD.HH.– se envalentona. ¿Pero por qué se envalentona? Sencillamente porque –y esta es una acusación que le hace Patricia Walsh– lo único que hizo por los DD.HH. fue juntar los diputados suficientes para levantar la mano para poder derogar las leyes que protegían a los represores. ¿Y qué más tenía que hacer? ¿Volver a los ’70 como un Terminéstor para en lugar de hacer plata en el sur ponerse a defender a los perseguidos? Observación: hacer plata en este caso es señal de falta de moral.

Kirchner no es un militante de DD.HH., es un político que tomó una decisión política (decisión que no le trae mayores ventajas en las franjas altas ni en la bajas, apenas en las capas medias que seguimos siendo “progres”, ¡ay!). Y como político, cuando hace algo más o menos bien, lo magnifica para capitalizarlo.

Por lo tanto, mi cancioncita no acusa a nadie de oponerse a los juicios, acusa a los que como vos nos acusan de boludos que somos comprados en nuestras conciencias boludas, y no somos capaces de ver que cuando apoyamos a la Justicia apoyamos a estos impostores que la hicieron posible. Porque vos y los que nombro, creen que los Kirchner no se merecen apoyo ninguno porque no tienen méritos. Porque ustedes quieren gente virtuosa gobernando, no gente –cualquier gente– que tome decisiones que favorezcan la marcha del país. Es por estas cosas que la cancioncita para vos es Propaganda Oficial, cuando en realidad representa a miles de personas que piensan como yo y no como vos. No pensar como vos, en este punto, es ser un propagandista.

Hay una realidad, la izquierda, la de verdad (no la que pudo haber sido la tuya o la mía) se enoja con el kirchnerismo porque siente que les robó su bandera. Y puede ser cierto, la bandera de los DD.HH. Kichner se las robó y la clavó donde debía estar. Zamora se enoja porque él quería otra cosa, mejor, más pura, menos peronista, una cosa imposible pero de verdad virtuosa. Y Zamora se enojó conmigo porque lo puse en la misma lista que Morales Solá. Y es que los dos dijeron lo mismo: apropiación. Por derecha y por izquierda ambos disconformes con esta costumbre de los Kirchner de ser impuros, impuros con la izquierda para lastimar a la derecha.

Por lo tanto Ernesto, no miento en mi cancioncita. La escuchaste mal, o mentís vos.

Pongámosles nombres a las cosas: yo, que soy Barragán, estuve ahí en 6,7,8 cuando Magdalena le hace una pregunta a Videla. “Sólo eso” decís vos, Ernesto. Y Magdalena no le hace “sólo eso”, le tira un bombón de dulce de leche a Videla, le pregunta a Videla por la forma distorsionada en que se presenta en el exterior nuestra realidad y si tiene planeado viajar por el mundo para aclarar esa mentira.

Defendí a esa Magdalena recortada en el tiempo, diciendo que en aquel momento ni a mí (que tenía 13, 14 o 15 años) ni a mis padres, ni a las organizaciones de izquierda, ni a la sociedad en general nos seducía la idea de una democracia. Y creo haber dicho también que en ese momento decir la verdad significaba la muerte. No sé si dije algo más, pero sí sé lo que pienso. Que estamos revisando nuestra historia, que Magdalena no es aquella Magdalena, que concuerdo con vos en eso de su posterior defensa de las víctimas, y pensé también que la postura de Pablo Llonto (que los periodistas tienen una responsabilidad mayor que el ciudadano común y que sin su neutralidad o apoyo la dictadura no hubiera sido posible) me pareció demasiado exigente, pura, y de improbable justicia mirando las cosas desde tan lejos. También pensé y dije que el Tribunal de las Madres me parecía algo pueril, más digno de estudiantes universitarios que de una organización seria, y que Madres tiene los medios para comunicar lo que quieran sin teatralizar una cosa tan católica y de estética inquisidora como un juicio en una plaza. Magdalena es un ejemplo fallido (por eso lo tomás) en esa lógica que creés injusta de “malos ahora-malos antes”. Pero es difícil de negar la trama de periodistas, empresarios, operadores, economistas y demás que mamaron de la teta de la dictadura y se hicieron grandes en una democracia que sólo imputó a los que estaban manchados con sangre y no con tinta de billetes verdes.

Magdalena sí sirve como ejemplo en tu visión virtuosista de la política. Sospecho que ella también detesta que sean los impuros Kirchner quienes terminaron clavando la bandera de los DD.HH. con los juicios. Y también percibo como más noble su actitud al leer una carta que pedía por un desaparecido en 1978. Más noble que conseguir un montón de diputados peronistas para que levanten la mano.

Entonces, Ernesto, ¿qué es para vos cuidar la memoria histórica?

¿No mostrar a Magdalena haciéndole una pregunta que efectivamente armonizaba con la abierta propaganda oficial de la dictadura?

6,7,8 no se hace en un ministerio. Se hace en una productora de televisión. Lo piensan productores de televisión, y en el piso cada uno dice lo que quiere según sus convicciones. Las del momento claro, porque somos sujetos de la historia.

Yo creo que llevás la marca más comprada en los ’90. Ya no podés no pensar que la política es una actividad repudiable por definición, por ende la defensa de una política sólo puede ser una acción de propaganda. Y cuando decís que “los gobiernos son demasiado poderosos para defenderse solitos”, estás pensando en Menem, no en Illia o en Allende. Pero claro, los K no son virtuosos como ellos, son gente muchas veces injusta, con un pasado que no es inmaculado, y con actitudes intemperantes.

Son la gente que tenemos para oponernos a los que quieren una nación más chiquita para negocios más grandes.

Y yo no hago propaganda. Escribo canciones en las que canto lo que pienso.

¿Lo pagaré muy caro? Ya lo estoy pagando.

Te pregunto ¿no estás pagando muy caro al forzarte a defender la causa de aparentes colegas tuyos que informan y opinan/operan histórica y consecuentemente con intereses empresariales?

Creo que sí. Lo estás pagando cuando escribís una columna que podría haber firmado Ricardo Kirschbaum.

Con sincera estima, Carlos Barragán.

martes, 2 de marzo de 2010

Autobombo

La semana pasada, el video insignia de Maguila y yo, salió por la pantalla de la Televisión Pública, más precisamente en 6 7 8.

Acá el video tal cual salió por Canal 7:



La versión original la podés ver en el blogroll de Maguila y yo, o en YouTube.

Gracias a BienLatina Argentina que lo posteó en el muro de 678/Facebook que al momento de escribir este post cuenta con más de 55.000 fans, ¿todavía no te sumaste?

miércoles, 27 de enero de 2010

Agarrá lo libro que no muerden

La doctrina del shock, escrito por la canadiense Naomi Klein.

En la ficha de Ediciones Paidós leemos: La doctrina del shock es la historia no oficial del libre mercado. Desde Chile hasta Rusia, desde Sudáfrica hasta Canadá la implantación del libre mercado responde a un programa de ingeniería social y económica que Naomi Klein identifica como "capitalismo del desastre".

Tras una investigación de cuatro años, Klein explora el mito según el cual el mercado libre y global triunfó democráticamente, y que el capitalismo sin restricciones va de la mano de la democracia. Por el contrario, Klein sostiene que ese capitalismo utiliza constantemente la violencia, el choque, y pone al descubierto los hilos que mueven las marionetas tras los acontecimientos más críticos de las últimas cuatro décadas.

Klein demuestra que el capitalismo emplea constantemente la violencia, el terrorismo contra el individuo y la sociedad. Lejos de ser el camino hacia la libertad, se aprovecha de las crisis para introducir impopulares medidas de choque económico, a menudo acompañadas de otras forma de shock no tan metafóricas: el golpe de la prra de los policías, las torturas con electroshocks o la picana en las celdas de las cárceles.


Están también las opiniones de personalidades como Tim Robbins, John Le Carré, Arundhati Roy y la crítica de The Washington Post.

Una idea del libro, nos la da este video realizado por el mejicano Alfonso Cuarón resumiendo cómo la metodologia del shock también es aplicable (y efectiva) para las masas.



En la Biblioteca Paco Urondo, se puede encontrar este y el anterior libro de Naomi K (No-Logo).

También hay un link para bajarlo, aunque para mi, no hay como un libro.

domingo, 24 de enero de 2010

Un Pingüino en la tele

"A mí Héctor Magnetto me pidió que le vendiera Telecom a Clarín, se lo puedo decir en la cara".

"Cuando se habla de una sociedad entre el vicepresidente, sectores de la oposición y Magnetto es absolutamente real".

"Nosotros tenemos que derrotar en esta etapa al operativo desánimo que lleva adelante el grupo monopólico Clarín, que dice que todo está mal".

"Acá hay una maniobra conspirativa que pretende quebrar y derrotar políticamente al gobierno".

"Todas las decisiones son tomadas por Cristina".

"Héctor Magnetto encabeza todo este proceso desestabilizador contra el Gobierno.

"Basta leer Clarín para ver que la ley de medios es una necesidad".

"Creo profundamente en la libertad de expresión".

"La plaza más grande que yo ví fue la de 2003, miles y miles de argentinos que habían perdido sus ahorros, demandaban soluciones, teníamos que navegar sobre olas muy fuertes, cumplo en contarlo por respeto a los ciudadanos argentinos".

"¿Dónde esta el poder? Cuando uno gana tiene iniciativa política, pero hay que mirar donde está el poder. Yo era un pingüino que había venido del sur, que no tenía mucha relacion con los factores de poder, con un país quebrado, uno tenía que andar sobre un hilito muy fino".

"Cuando se habla de la deuda, dicen ilegitima, es verdad que hubo deuda ilegitima, pero quien la legitimó fue el primer gobierno institucional de 1983".

"En estos momentos con Cristina se han profundizado todos los juicios contra la dictadura, hay 900 detenidos".

"Hay un tema que es vital, es muy importante: el del partido judicial; los dos fallos que se sacaron son horrendos, el de Redrado y el que dice que no hay necesidad ni urgencia para sacar el DNU. Clara coincidencia entre el Partido Judicial, la oposición y Magnetto".

"Hemos soportado con sobriedad cuando la justicia no nos es favorable, pero sabemos que en algún momento la justicia se va a renovar".

"Tengo esperanza en que la justicia se va a terminar renovando, se pidieron procedimientos para renovar la clase política, pero la Corte Suprema sigue con una parte de su estructura que viene de hace mucho tiempo".

"Nos atacan por lo que hicimos bien, no por lo que hicimos mal".

"Cristina recuperó la posibilidad de constituir un Banade o un BND como del Brasil con los fondos de los jubilados".

"La recuperación de los fondos de los jubilados para todos los argentinos permitió la medida social más improtante de los ultimos 50 años, que 3 millones y medio de chicos reciben el subsidio por hijo".

"El Fondo del Bicentenario significa bajar endeudamiento, cuando nosotros asumimos la relacion deuda-PBI era del 160 por ciento, ahora es 42% con un PBI muchísimo mayor".

"La tasa sería hoy 0,3 o 0,5 anual a pagar por la Argentina, los fondos que puedan venir del Fondo Bicentenario podrán ser utilizadas una vez que los gastos hayan sido analizados por el Congreso".

"La Argentina terminó creciendo al 0.9 por ciento en la crisis internacional".

"En general hay mucha gente, muchos dirigentes políticos, empresarios, de las Pymes, que nos acompañan, la sociedad argentina está acompañando el Fondo del Bicentenario".

"El Fondo del Bicentenario es fundamental, hasta el momento de la Convertibilidad los bancos centrales no eran autónomos, fijese lo que hizo EE.UU con la crisis, inundó el mundo de dólares".

"Eso de que tiene que haber tantos dólares como dinero circulante fue un invento del Consenso de Washington".

"La oposición nos quiere llevar a políticas de ajuste, tengamos cuidado, porque a mi me tocó ver la plaza del 2003, ver la represiòn en Plaza de Mayo, a mi me tocó estar cuando recortaban fondos a los gobernadores".

"Discutir esto es apasionante, es el destino del país".

"Contra todos lo que decían de carne, trigo, maiz, leche, autos, hubo producciones record. La realidad es una sola".

"Hay que dar la gran batalla en cada barrio, en cada debate, en todos lados para defender este proyecto, que nos permita volver a la construccion colectiva que se pensó 40 años atras".

"No tengo ningun problema en debatir todos los problemas que hemos debatido aca, de cara a los argentinos. Está naciendo una nueva etapa, un nuevo tiempo, y lo está liberando una mujer".

Esta entrada será actualizada con otros conceptos. Al igual que los videos del programa, que en la medida que la velocidad de subida de Youtube lo permita y gracias (una vez mas) a Gustavo de Argentinomias y su canal Censuraenlared2C, se irá completando.

Néstor K en 6 7 8 Segunda parte.

Néstor K en 6 7 8 Tercera parte.

Néstor K en 6 7 8 Cuarta parte.

Néstor K en 6 7 8 Quinta parte.

Néstor K en 6 7 8 Sexta parte.

Néstor K en 6 7 8 Séptima parte.

Néstor K en 6 7 8 Octava parte.

Néstor K en 6 7 8 Novena parte.

Néstor K en 6 7 8 Décima parte.

Néstor K en 6 7 8 Final.

¡Gracias Gustavo!

lunes, 18 de enero de 2010

Neustadt, Etchecolatz, Redrado y una frase que sirve tanto para un barrido como para un fregado

Varios medios hicieron mención, creo que a instancias del programa 6 7 8, que en su emisión del viernes nos recordaron que aquella frase de Antonio Porchia, "Ellos creen que me matan, yo creo que se suicidan", pronunciada a la mañana por el ex Presidente del Banco Central, hoy Okupa VIP del edificio de Reconquista 266, fué dicha hace 34 años por Bernardo Neustadt, cuando el gobierno de María Estela Martínez de Perón, prohibió el programa Tiempo Nuevo.

"Ella cree que me mata, y yo creo que se suicida" fué la adaptación libre del dinosaurio, meses antes del golpe que inició la dictadura más sangrienta de la historia argentina.

Y justamente, un actor importante de esa dictadura, el asesino y principal colaborador del ex jefe de policía Ramón Camps, entre 1976 y 1979, Miguel Etchecolatz, en la declaración a la que tienen derecho los acusados previa lectura del veredicto dijo: "no es este tribunal el que me condena, son ustedes los que se condenan".

Simultáneamente, desaparecía por segunda vez, uno de los principales testigos de la causa, cuyo testimonio ayudó para llevar a Etchecolatz a la cárcel, el compañero Jorge Julio López.


Todo tiene que ver con todo.

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