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miércoles, 18 de febrero de 2015

18F, La Nación y los convocantes

Me encontré con una nota en La Nación firmada por Mariano Obarrio titulada "Los puntos de encuentro para la marcha del 18F convocada por los fiscales", y pensé que estaba bueno que asumieran el periodismo militante.

Busqué pero no encontré nada que dijera "tenemos que ir", o "llenemos las plazas", o similar. Nada, blablablea y cita una página de Facebook que tiene unos 75 mil seguidores, que es anónima, como quien se refiere a un pensador universal.

Para que comparemos: Vatayón Militante, una agrupación chica, con referentes con nombres y apellidos, un local en el que se los puede visitar tiene unos 10 mil.

Al final cita los puntos de encuentro en distintos puntos del país, y habiendo comprobado que no era una nota de periodismo militante confeso, traté de recordar una publicación así, ponele, para un 24 de marzo. Tipo "en el día de la Memoria por la Verdad y la Justicia los puntos de encuentro en todo el país serán...".

En medio refiere otras páginas anónimas que recorriéndolas podemos tener una idea cual es el leitmotiv que los amucha: lo anti K furioso, sin referentes, sin propuestas ni proyectos. Se amesetan y se inflan según la agenda impuesta por los medios. 

Veamos una muestrita de lo que son y representan los convocantes a los que La Nación considera tan importantes como para dedicarles una nota: 

El Cipayo

Somos Más
Como me puede la Celeste y Blanca
Argentinos en el exterior
Mil Motivos (clon de Somos Más)
Yo no voté a la Kretina y ud.?
No más K
Ong.salvemosalargentina
Aquellos que pensamos diferente (clon de Somos Más y Mil Motivos)
Gorila antes que planero
Indignados Argentina
Basta de Sindikatos Korruptos y de La Cámpora
El Cipayo en el Exterior (clon de El Cipayo)
Por supuesto que los seguidores de estas páginas son los que se llenan la boca hablando de intolerancia, violencia, grietas, crispación... a algunos de ellos los conozco, ninguno milita en alguna organización como para llevar a cabo algún proyecto (desconocido para mi, pero tal vez tengan uno) como para modificar todo esto que está tan mal según su criterio, sólo los veo subirse a cualquier bondi que los deje en la parada de la queja y la frustración. Hoy es Nisman, para muchos una persona absolutamente desconocida hasta el día en que presentó la denuncia contra la Presidenta, les preguntás por la causa AMIA y salvo por algún título y a lo sumo una bajada no tienen ni idea, y si a esta altura y tras 20 años, supongo que no les interesó ni les interesa.

Por eso es que prefiero los caceroleos que no la careteaban, movilizando sin usar a una persona muerta.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Qué clase mi clase sin clase

Escrito por Nicolás Casullo (1) para  Página/12
el 13 de enero de 2002, y aunque le faltan un par
de capítulos, parece escrito ayer

La dificultad para dar cuenta de los elementos que componen la encrucijada argentina termina convirtiéndose –en nuestras intensidades mentales y café por medio– en la tentación cotidiana de encontrar cada quince minutos y sin mayor dificultad el enigma revelado de lo nacional que nos hace. Esto es, descifrar después de cualquier noticiero de estos días –con el resto de saliva que nos queda y haciendo que miramos la ventana cuando ya no miramos nada– los secretos increíbles y finales del ser argentino, desde una divagación reduccionista y apenada por el papelón de nosotros a los ojos del mundo.

Así es, se trata de autoorientarnos en un presente tenebroso, teniendo claro únicamente que nuestra inspiración se agiganta cuando nos topamos, de tanto en tanto, con el protagonismo de los descuajeringados “segmentos” de clase media. Representantes diversos de las clases medias sobre todo capitalinas, con su protesta y cacerolas en las calles del estío y diciendo al resto de la familia después de agarrar la champañera y un tenedor salgo y vuelvo, voy a voltear a un presidente, déjenme la cena arriba de la heladera. En ésa estamos. Digo, de pronto encontrarse no ya con Walter Benjamin o Michael Foucault sino persiguiendo el arcano cultural de tía Matilde.

Si uno hace historia de esta clase media, historia barata, que no cuesta mucho, gratis diría cuando tenemos el sueldo encanutado, podría argumentarse: una clase media que viene de un radiante y a la vez penumbroso viaje. Viene desde aquélla, su ingenua estación inaugural de los años 50, donde él se puso el sombrero y la corbata con alfiler, ella la permanente y la pollera tubo, y ambos salieron casi virginales pero envenenados a festejar en la Plaza de Mayo la caída de Perón al grito de “no venimos por decreto ni nos pagan el boleto”. Cancioncilla tan escueta como cierta, interrumpida por saltos en ronda a la Pirámide para entonar “ay, ay, ay, que lo aguante el Paraguay” sin ningún tipo de grosería ni mala palabra con las que hoy se luce cualquier animador de pantalla, pero nunca mi padre.

Después la clase volvió a meterse en casa para advertir, con menos recelo, que los morochos sobrevivían a todos los insecticidas ideológicos y censuras, y para dedicarse no sin cierto cansino asombro a departamentos en consorcio, Fiats en cuotas y palmitos con salsa golf y rosado. Recién a fines de los 60, principios de los 70 el gran estamento medio recibió la primera monografía fuerte a componer, de la cual culturalmente no se repuso nunca jamás, para entrar en cambio en el jolgorio y la confusión liberadora de distintos eros. Fue cuando los hijos, ya grandulones, arruinaron cada cena o almuerzo dominguero con la “nacionalización de las clases medias”, al grito en el comedor en L de “duro, duro, duro, vivan los montoneros que mataron a Aramburu”.

Tamaña reivindicación de arrabaleros no estaba en los cálculos de la clase media blanca de abuelos migradores, pero nadie se arredró en la cabecera de las mesas –ni escurrió el cuerpo en la patriada, hay que admitirlo– aunque apenas entendiesen la metamorfosis de la nena que además copulaba en serie con novios maoístas, peronistas y con dudosos nuevos cristianos. La cuestión era la liberación de la patria frente a una vergonzosa dependencia al imperialismo, también tirarles flores desde los balcones de las avenidas a las columnas infinitas de la JP que gritaban “paredón”, y votar sin vacilaciones en marzo del ‘73 a ese candidato cuyo lema en los carteles decía: “ni olvido ni perdón, la sangre derramada no será negociada”.

Tiempo y silencio le costó a la clase volver a salir otra vez a la plaza después de esa canita al aire. Prefirió desde el ‘76 salir a Europa, a Miami, o a la frontera del norte misionero en largas columnas de autos compradores de TV a color, al grito desaforado en los embotellamientos de “Argentina, Argentina” tal vez porque también en colores habían sido los goles de Kempes. Sin duda se trataba ya de una mentalidad o imaginario de clase más bien desquiciada, pero no culpable del todo: en historiografía todas las conductas colectivas no tienen un psicoanalista sino la justificación de los contextos. Regresó a la plaza, emocionada y agradecida por no escuchar más sirenas policiales ni rumores sobre la casa de la esquina, para vociferarle presente con banderitas argentinas al beodo general de las Malvinas desde un resto patógeno del nacionalismo de los 60/70 guardados en alcanfor. Para pensar trascartón que los chicos, allá en el sur bélico, eran como los del exilio o los que seguían en cosas raras: era fatalidad, violencia, guerra, delirio, caminos ciegos de la multitud en la plaza que siempre le pusieron, a la clase, la piel de gallina emocionada. Dulce y patriota tilinga.

Es una clase, entendamos, que no descarta ni parte en dos nunca las aguas. Que los amontona, sin decidirse por ningún telo de la historia. Los acumula escondidos en el placard como cartas de otro novio, no del marido cuando joven. Coleccionista histérica y siempre arrepentida: así apuntan algunos sesudos que la estudiaron por años. En el ‘83 caminó las calles con los jóvenes de Peugeot y boinas blancas apostando por la vida radical frente a un peronismo cadavérico cadaverizador. Festejó, danzó, cantó, se olvidó de sí misma y sus años recientes. Más tarde mandó a los más jóvenes a las plazas de la memoria de la muerte, pero ya no pudo relatar su sencilla biografía como sucedía en los 50 y 60, sino sólo fugazmente, a retazos: ¿qué, cómo, cuándo, dónde estoy, estuve, no estaba, quién, ella, no, yo? ¿Hasta Ezeiza caminando, papá, y vos qué hiciste ese día abuela, y donde murió el tío? Una última vez salió la ingrata con el gorro frigio, en absoluta dignidad y defensa de los valores señeros de una crónica tan patria como esquiva. Gritó, entonó, puteó como siempre, pero justo ese día empezaron a decirle canallescamente pura verdura: la casa está en orden, festejen tranquilos las Pascuas. Al otro día nadie confabuló, nadie se reunió a decidir, no se conoció un solo panfleto que resumiese el programa nacional clasemediero, pero lo cierto es que no volvió a vérsela junta, sobre el asfalto, por quince larguísimos años.

Ella es entonces como napas inclementes de ella misma. Como subsuelos abollados de sus gestos unos contra otros. Como recuerdos surcados por lombrices. Como una maroma amontonada de liberación nacional, Evita socialista, déme dos, plazo fijo, abajo Holanda, la tablita, el miedo, algunas locas de la plaza, piratas ingleses son argentinas, nos los representantes de la nación, democracia, aparición con vida, si se atreven incendiamos los cuarteles, están asaltando las góndolas, cerrá las celosías, espiá por la ranura, ¿qué pasa mi amor, son los cabezas otra vez? Como amasijo, un día finalmente le llegó el cansancio en el alma. Que es la venta del alma, dicho de otra forma.

Para colmo se moría la clase obrera, testigo de todo para el día del juicio final. Para colmo se vendió el país, el peronista Menem instrumentó la utopía y pesadilla: la convidó, la invitó, la enajenó, la cosificó según Marx, la subyugó “uno a uno”, remató una vieja nación coronada su sien, liquidó identidades, lenguaje, nombres, pequeñas tradiciones, recuerdos, ideología. Y tuvo en esa clase media uno de sus buenos soportes simbólicos, concretos y votantes, cuando la ilusionó de que no existían más ni peronistas ni gorilas, ni izquierdas ni derechas, ni arriba ni abajo, ni ricos ni pobres, ni primer ni tercer mundo. Cuando ya no existían tampoco políticos. Sino sólo la promesa de bancos siempre abiertos para cualquier hombre de bien. Y para que nada de eso se tocase, para que nada torciese el espejismo ni el rumbo, el hombre nada fue votado por la clase: Fernando.

Ahora vienen los sociólogos exitistas o agoreros de siempre. Intelectuales. Apuntan: clase media heroica en las calles anulando ladieta de los diputados de Formosa como salida histórica para toda América latina. Clase media corajuda, pueblo irredento de las cacerolas con las cabezas de los nueve delincuentes de la Corte adentro. Clase media volteadora a ollazo limpio de gobiernos impostores que parecían eternos. Clase media puta, nieta legítima de sus abuelos tanos y gallegos angurrientos de morlacos, dicen. La Argentina únicamente valió si te daba guita, después no existe: así dicen de la pobre clasecita, ahora a los alaridos frente a la Rosada y rodeada de temibles saqueadores casi en pelotas. Porque salió otra vez a la calle por fin. Acorralada. A corralito y lanza en mano esencialmente. Ahí anda embistiendo. El enemigo son los políticos. No, es la izquierda. No, los corruptos. No, es la petrolera. No, es el populismo y la demagogia. No, son los bancos. No, son las empresas privatizadas. No, es el liberalismo. No, son los gallegos imperialistas como en 1810. No, son los negros peronistas otra vez en la capital. Anda desorientada la pobre, pero soliviantada como nunca.

La propia historia que relato –antojadiza, falsa, liviana, inoportuna– devela el interesante claroscuro de la clase analizada. Sus extrañas medias tintas. Sus románticas luces y sombras espirituales. Sus insondables claros de luna. Sus materialistas intracontradicciones objetivas, diríamos allá por 1972 donde todo era salvable. Ahí está cenicienta y ramera con su fuerza y su talón de Aquiles. Llama a las revoluciones, pero un plazo fijo la embota como niña enamorada adentro de un granero. Ahora su lógica navega al compás de movileros descerebrados, cámaras amarillas de Crónica TV, al ritmo de su justa furia por dólares encarcelados, por su real hartazgo de una clase política que nada hizo cuando el país desapareció, sino que casi se fue con él.

A lo mejor algún día pueda volver a contar su biografía. Igual que antes, allá por los 50, cuando no había salido del patio de magnolias.


(1) Nicolás Casullo: 10 de septiembre de 1944 - 9 de octubre de 2008.
Filósofo, escritor y docente argentino. Fue profesor titular, director de posgrado e investigador en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de Quilmes.
En 1968, participó en el Mayo Francés. Plasmó sus experiencias y su visión del fenómeno en su libro París 68 (1998).
Militante peronista, se exilió en 1974. Estuvo en Cuba y Venezuela. Finalmente se radicó en México.
Fue profesor en la Universidad de México (UNAM) y consultor de la Universidad de París.
Regresó a su país en 1983. En abril de 1995 fundó la revista Pensamiento de los confines junto con Alejandro Kaufman, Matías Bruera, Ricardo Forster y Gregorio Kaminsky.
En 2004 ganó el premio Konex de Ensayo Filosófico.
Fue miembro del Consejo Asesor de la Biblioteca Nacional. Fue uno de las figuras principales del Espacio Carta Abierta, que nuclea a intelectuales kirchneristas. (Ver más).

lunes, 29 de octubre de 2012

Agarrá lo' libro' que no muerden

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La infundiosa Magdalena Ruiz Guiñazú bajo el rimbombante título "Robar a los muertos" denuncia en La Nación que en la 8va. edición del "Nunca Más" fue borrada la firma del prólogo que escribió Ernesto Sábato.

No sólo la nota y quien la escribe es de cuarta por cuanto es falso que se haya quitado la firma de Sábato ya que nunca la tuvo, sino que esta calumnia anda circulando via cadenas de mails anti K hace más de un año.

Es decir que, además de mentir, de no chequear, se ve que ni siquiera sabía de que mierda escribir y hechó mano a una operación calumniosa y anónima que anda circulando hace ya bastante tiempo.

¿Que les pasa a estos militantes opositores que llegan a meter la pata en cosas tan boludas, de tan fácil impugnación? 

Naturalmente, la desmentida por parte de EUDEBA a través de Gonzalo Álvarez, presidente del sello editorial, no tardó en llegar: "nunca estuvo firmado por Sabato, se trata de una información errónea... La información que aparece en La Nación es incorrecta. El prólogo de 2012 es exactamente el mismo que el de la primera edición de 1984. Nunca estuvo firmado y se puede corroborar fácilmente yendo a los libros".

La Nación de alguna manera cumple en publicar la desmentida en su página, pero titula: "Eudeba dice que el prólogo del Nunca Más "no lleva" la firma de Sabato".

¿EUDEBA dice? Si es verdad, lo dice, pero ¿tanto les cuesta ir hasta la biblioteca y comprobar si en la primera edición estaba o no la firma de Sábato?

Claro, si lo hubieran hecho deberían haber desmentido lisa y llanamente a su columnista por un lado, y avivarían a los lectores de títulos y bajadas, de manera tal que éstos no podrían seguir haciendo circular la mentira y continuar eructando el pescado podrido de cada día que les hacen comer.

sábado, 22 de septiembre de 2012

El profesionalismo de La Nación

Esta tarde, leyendo la otrora Tribuna de Doctrina, me encontré con una nota titulada Sumario para el juez del caso Candela (foto 1), el tema era que en vez de la imagen que la ilustra ahora tenía otra. La misma que ilustra el artículo que reproduce El Diario de La Rioja, citando como fuente "LA NACION.COM" (foto 2).

Semejante animalada tenía que documentarla, pero no tenía tiempo. Para cuando lo tuve ya había sido corregida, pero en el resumen de las notas persistía (foto 3).

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El señor calvo y con barba es el historiador Eduardo Lazzari, presidente de la Junta de Estudios Históricos del Buen Ayre (JEHBA), bastante conocido por organizar visitas guiadas en los principales sitios históricos de Buenos Aires, actividades éstas que el medio en cuestión suele difundir. 

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La nota hace mención de el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Eduardo De Lázzari.

¿Puede un diario que presume de prestigioso pu- blicar una  burra- da semejante? ¿Que tipo de profesionales trabajan allí?

Obviamente esto no va a llevar a ningún Saguier o Mitre al suicidio, pero me imagino que el original Bartolomé aunque sea un poquito se debe estar revolcando en la tumba.

sábado, 28 de julio de 2012

¡Somos más buenos!

Patoteros, crispados, violentos, antidemocráticos, intolerantes, sectarios, belicosos, exaltados, fanáticos, fundamentalistas, básicos, agresivos, penden- cieros... vagos y mal entretenidos.

Podríamos escribir varios renglones de calificativos negativos, y ni hablar si agregamos los insultos.

Los Anti-K no le andan pijoteando a la adjetivación, pero en lo que realmente sobresalen es en dejar al descubierto su odio. Su antiperonismo visceral hace que todo lo dicho, en vez de crítica parezca autocrítica.

Varias veces hemos tratado el tema. El que recuerdo ahora es de cuando lo internaron a Néstor por su episodio con la carótida en septiembre de 2010, y los comentarios en la nota con información falsa brindada por Florencia Donovan en el Diario La Nación sobre los billetes de Evita y los cajeros hacen que quiera retomar la cuestión.


Si clickeás en la imagen podés leer cosas como "Es lógiko, (los billetes) nacieron malparidos, como ellas. Seguro ke se los enkargaron a Kichi, kien los dibujo mientras esperaba en la salita de 4 a ke lo buskara su bajeza.", o "cada vez que vea un billete de esos me lo pasare bien por las pelotas, en honor a peron y a todos los peronistas". Pero el que se lleva el premio mayor es el de un tal pragmatico_999 que escribe: "los cajeros detectan el cancer de lejos..."

Estas cosas demuestran lo bueno que somos. En cualquier barrio esto es pelea (y barrio tenemos). Y Nosostros contestamos desde lo político, o desde la ironía, incluso el sarcasmo... y cuando nos hinchamos las pelotas devez en cuando les rajamos una puteada comme il faut, ¡¿para que?! Nos tranformamos en la mismísima reencarnación de Bin Laden, pero peor.

Yapa de hace un ratito:

 
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Yapa 2 de una colección que tengo bien guardada en el archivo de la computadora y en la memoria:

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Aclaración: ni me sorprende ni me enoja. Sé lo que son, y mejor conozco lo que siento y lo que pienso. Este posteo (como algunos de este blog) son por si "el alemán" me agarra antes de tiempo.

Aunque algunas cosas dificilmente se olviden.


miércoles, 11 de julio de 2012

Si nos van a operar al menos pongan xilocaína

Sobre operaciones políticas y de prensa ya estamos curtidos. A diario somos objeto de ellas y como miltantes usamos todas las herramientas a nuestro alcance para desactivarlas.

Y si bien nos tocan, lo hacen de una manera colectiva, pero a partir del tour de Sergio Schoklender por los medios que hasta hace un tiempo no le creían ni el "buenos días" y ahora toman sus dichos como palabra santa, la operación es sobre el cuero propio, y en vez (o además) de desmentir, quiero agarrar del cogote desde el carroñero Schoklender, pasando por Fontevecchia, los servicios del Seprin y todos los cagatintas que reproducen la mentira.

En el programa de Majul y en Hora Clave dijo entre otras cosas que La Cámpora estaría "armando una fuerza de choque formada por presos". "Algunas mujeres que van a la cárcel a reclutar militantes y a organizarlos. Van por los pabellones con total libertad". El nombre de
dicho grupo: "Batallón Militante", respondería y reportaría al diputado nacional Andrés "El Cuervo" Larroque, uno de los líderes de La Cámpora. "Estos presos, como militantes de La Cámpora en la cárcel, deciden si alguien tiene privilegios o recibe visitas ... la estrategia es que cuando estos muchachos salgan irían a las villas a seguir reclutando gente".

Esto lo levanta La Nación, en la nota (debajo de la foto tenés el audio). Ante esto, la agrupación Vatayón Militante publicó una nota titulada Aclaraciones, verdades y victorias, la que también se reproduce en el blog de Hank Soriano (referente de la agrupación), y que reproduzco a continuación:

ACLARACIONES

1. El Vatayón Militante no pertenece a La Cámpora y no responde a ningún integrante de la misma.
2. El Vatayón Militante realiza, realizó y realizará actividades junto a La Cámpora, tanto como con cualquier otra agrupación compañera que aporte al trabajo y al desarrollo de inclusión, igualdad y valores democráticos del proyecto nacional y popular que encarna nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

3. El Vatayón Militante tiene más de 25 talleres de tango, teatro, música, formación política y muralismo, repartidos entre los penales de Devoto, Marcos Paz y Ezeiza. Muy pronto, lanzaremos nuevos talleres de radio, periodismo deportivo y ampliaremos los talleres existentes. El Vatayón Militante está conformado por no más de 50 personas.

4. El "grupo de mujeres" al que hace referencia Sergio Schoklender no existe. Se refiere quizás a Diana Pinasco, conducción de Vatayón Militante, y coordinadora de todos los talleres en las penitenciarias y referente de cada una de las personas privadas de su libertad que trabajan en nuestros talleres.

5. La "total libertad" que tienen los militantes del Vatayón en los penales, es falsa. Nuestros militantes trabajan en las areas que corresponden y a las que puede acceder cualquier miembro de cualquier área de educación o de talleres extra programáticos. Esto, es un avance importante en cuanto a derechos humanos: nada está escondido, nada está oculto, todo está a la vista, porque nada hay que esconder.

6. El Vatayón no recluta militantes en los penales. Pero siendo una agrupación política con intenciones de construir, justamente desde la democracia y la política, no es ajeno a que la única manera de poder trabajar en donde se necesite, es con militantes. Al Vatayón pueden entrar cualquier tipo de personas, tanto personas privadas de su libertad, como personas no privadas de su libertad, y es a libre elección de dichas personas. Con lo cual, si algún interno decide militar con el Vatayón desde adentro, o una vez en libertad, tendrá, consecuentemente, la libertad de hacerlo, y jamás será una condición para participar de ninguna de nuestras tareas.

VERDADES

1. El Vatayón hace política.

2. El Vatayón no es una ONG ni una organización religiosa.

3. El Vatayón se llama así por la batalla cultural que consideramos siempre presente, y se escribe con V e Y porque consideramos que cada vez que alguien nos corrige, hemos dado un pasito más adelante en esa batalla. Del mismo modo, la V representa la Vuelta, la Victoria y la Verdad.

4. Sergio Schoklender MIENTE a destajo. Con lo cual, cualquier otro tipo de declaración que este señor haga, debería ser tomada con el mismo tenor. Son mentiras profundas, mentiras maliciosas, peligrosas y que generan terror.

5. Los medios afines al discurso de Schoklender, que presentan sus declaraciones como verdades y que no le piden pruebas de sus barbaridades verbales, así como los que apañan y crean estas mentiras, son cómplices directos de la mentira, de la maquinaria de desinformación y de las más reverberantes mentiras posibles. Estas mentiras, tienen como objeto descartar a la persona privada de su libertad, en primera instancia llamándolos "presos" a secas, y en segunda instancia, desde una tesitura francamente gorila, considera que aquel interno que salga de la prisión, irá a "la villa" a "reclutar", faltándole el respeto a toda una clase social, estigmatizando y generando rencor con los más golpeados.

6- La visión de que toda agrupación es parte de La Cámpora, es una estigmatización más que pretenden hacer los medios. Ese discurso, tiene que ver con el enojo que les genera a ellos ver a una agrupación enorme como es La Cámpora, llena de jóvenes que trabajan por el proyecto nacional y popular.La realidad también indica que hay centenares de agrupaciones que no son parte de La Cámpora, agrupaciones igual de grandes en cantidad de personas y caudal de trabajo, así como hay agrupaciones pequeñas que trabajan del mismo modo, y todos y todas construyendo el ideal de un país mejor.

VICTORIAS

1. La intención del Vatayón Militante, con respecto al trabajo en los penales, es la de visibilizar el profundo cambio que se está dando desde la dirección del Servicio Penitenciario Federal, y las políticas de derechos humanos que allí novedosamente se implementan. Esta nota que da Schoklender, sirve entonces para visibilizar nuestro trabajo diario, y cuando decimos "nuestro", nos referimos al que hacemos como Vatayón, siendo miembros de Vatayón aquellos que estamos en libertad como los y las que no están.

2. El Vatayón Militante no dará ni un paso atrás en su construcción, porque así consideramos que se hacen las cosas, así es como trabajamos, y así avanzamos.

3. V!

A pesar de tanta explicación, de la posibilidad de googlear "Vatayón Militante" y cono primer resultado te derive al perfil de la agrupación donde podés enterarte en detallle de las actividades, quienes "informan", el "periodismo independiente", "los que quieren preguntar" se quedan con la opción de deformar la realidad.

Algunos van nás allá, como el caso de Perfil que hace mención a la desmentida, pero a las tareas le agrega "también organizan charlas con funcionarios como el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto...", y para ilustrar sube fotos pixelizando las caras como preservando a las personas privadas de su libertad, cuando éstas se corresponden a  sendas charlas organizadas en el local de una agrupación amiga.



AgenciaFe, resumen de medios de la Provincia de Santa Fe nos deleita con un Este es el "Vatayón Militante" que lleva funcionarios K a la cárcel, y por esas cosas de la web, la infamia se va esparciendo como la mancha voraz, y en los sitios que permiten comentarios se explica el desinterés por la verdad, ya que ninguna de esas notas tendría razón de ser si no se tratara de una manipulación mediática, no chequear el pescado podrido que vendió Schoklender no es ineptitud, sólo se trata de mala leche.

lunes, 14 de mayo de 2012

¿Viste lo que dijo Lanata?

Ahora que está tan de moda (si, de moda) el "¿viste lo que dijo Lanata?"  no me quiero quedar afuera.

Ya sea por snob o por nostálgica no me voy a referir a lo que dijo el domingo, me voy un poco más atrás, al 5 de abril de 2009:

"Es gracioso y patético verse corrido por izquierda por Clarín: que el diario que convivió e hizo grandes negocios con los militares (Papel Prensa, junto a La Nación), gerenciado por la señora que se sospecha apropiadora de hijos de desaparecidos, que implementa el terror como política laboral (no tiene, por ejemplo, comisión interna) sostenga en un artículo sin firma que Crítica “moderó últimamente su posición sobre Kirchner” es tan torpe que resulta cándido. “Lanata se va por la caída en las ventas” dice Clarín luego de aclarar que no tiene cifras del IVC sino afirmaciones del mercado. Crítica tiene, sin embargo, cifras del IVC: en febrero Clarín cayó 61.875 ejemplares los domingos y 26.213 de lunes a viernes. Cifras altas incluso para los 250.000 ejemplares promedio de Clarín. El diario que montó ilegalmente Radio Mitre, que obtuvo Canal 13 del menemismo y logró la fusión monopólica del cable con Kirchner nos acusa de falta de independencia. Clarín no soporta que no le tengan miedo. Me hubiera gustado, al menos, dar esta pelea con Roberto Noble, su creador, y no con su lobbista Héctor Magnetto y el genuflexo señor Kirschbaum, cada día más encorvado por decir que sí. Nada de lo que digan sobre nosotros cambiará la imagen que ustedes tienen al mirarse al espejo."


¡Ja! Gracioso y patético... buena definición.

La nota completa de Lanata la podés leer acá.

Y unas de las notas de Clarín donde hasta lo gastan por su paso vedetongo por el Maipo, acá.



domingo, 7 de noviembre de 2010

Caso Ferreyra


"Seis días antes de morir, Néstor Kirchner participó personalmente del operativo en que se involucró el Gobierno para aportar a la Justicia el testigo reservado cuya declaración llevó a las detenciones de gremialistas y barrabravas por el asesinato del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra.


Kirchner estaba muy enojado por esas horas y quería ver presos a los autores e instigadores del asesinato".

Así es, el Presidente del PJ, el que festejó el 17 de Octubre en la cancha de River junto a la CGT de Moyano, el mismo al que por derecha y por izquierda intentaron (junto al ejecutivo) de involucrarlo en esta desgracia "estaba obsesionado en sus últimas horas con el esclarecimiento del caso y sabía todos los detalles porque los recibió de primera mano".

Bronca, asco, hastío... A veces no logro distinguir que sentimiento prevalece.



domingo, 19 de septiembre de 2010

Memoria selectiva

Suelo viajar en el tunel del tiempo del Diario La Nación para referescar algunas situaciones, pero esta noticia que habla del fastidio de Menem hacia Kirchner y de la estrategia montada a los efectos de esmerilar la dupla Kirchner-Kirchner, la rescató el compañero Jorge Croce.

Nadie puede negar la selectividad de los recuerdos. El tiempo pasa y algunas cosas se borran, al punto que muchas veces nos preguntamos "¿por que me separé de fulanito que era tan fantástico?", hasta que viene una amiga, saca el rollo de 74 metros y comienza a leer. A los 80... 85 centímetros, le pedimos que pare por que ya nos acordamos y cambiamos de tema.

En general quedan grabados los mejores momentos y los otros los mandamos a la papelera de reciclaje. La mente nos ayuda para no pasarnos la vida rumiando. Lo hace por nosotros y por ella, para mantenerse saludable.

Ahora bien, ¿cual es la lógica de los que recuerdan todo el tiempo las ocho veces que Néstor Kirchner, como Gobernador de la Provincia de Santa Cruz se reunió con el entonces Presidente Carlos Innombrable y no hacen referencia alguna a la relación que había entre Santa Cruz y la Rosada?

¿Que les parecieron buenos esos encuentros? ¿Que la selectividad les funciona al revés? ¿O que son tendenciosos?

domingo, 22 de agosto de 2010

En la Argentina ideal de Mariano, la derecha no existe

En algún post, ante una nota me he preguntado ¿que había sido de la vieja Tribuna de Doctrina, de sus columnistas, de sus lectores, que si bien históricamente han estado en las antípodas del pensamiento nacional y popular había cierto esmero entre sus escribas, una suerte de respeto por sus seguidores?

Si me contara entre los prosélitos de La Nación, la columna del domingo de Mariano Grondona me ofendería de manera irreversible.

Maniquea, simplista. De Juan Bautista Alberdi para acá un modelo de país agroexportador, bueno, otro industrialista, también bueno pero "estatista" y "mal ejecutado", en el medio... nada para destacar. Y así pasamos de un Centenario próspero de séptimo lugar del PBI a un Bicentenario con un vergonzoso puesto cincuenta y siete. Y si bien no dice nada sobre la distribución de ese PBI, casi como que se infiere por su frase "con un porcentaje inaceptable de pobres y excluidos" ligada a los tempos que corren, que la repartija en 1910 era mejor.

Todo esto lo lleva a un descubrimiento sólo equiparable al del agua tibia: "el tercer modelo".

¿Adivinen que? Como el agua tibia lleva un poco de agua caliente y otro tanto de agua fría, el tercer modelo de Grondona es (redoble de tambores): ¡agroindustrial! Y de puro modesto sin siquiera exclamar ¡eureka!

Eso si, este tercer modelo a implementar, debería ser acompañado por un "cambio fundamental de nuestro modelo político , de modo tal que, en medio de un bipartidismo civilizado, dos grandes partidos, uno de centroizquierda alrededor del radicalismo y el otro de centro en torno del peronismo federal y el macrismo, pudieran alternarse pacíficamente en el gobierno. A este esquema estaría invitado un kirchnerismo liberado de su tentación autoritaria."

Es decir abandonar la barbarie imperante, tirar por la ventana a todos los partiduchos, empujar al radicalismo a la centro-izquierda y al peronismo federal y al PRO al centro y que se vayan turnando un ratito cada uno de manera civilizada.

Nosotros estaríamos invitados a la fiesta siempre y cuando nos sometamos a una reeducación, en los casos moderados o leves, los medios nos prestemos a un proceso de desintoxicación como se les aplica a los cooptados por las sectas y los mas graves seríamos sometidos a una lobotomía para desterrar definitivamente esas tentaciones autoritarias que nos caracterizan.

La buena noticia es que en este nuevo modelo, la derecha no existe. ¡Bien Mariano!

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